domingo, 16 de agosto de 2026

Presentación del Racimo de oro 2026

 


Cuando cada año se anuncia el nombre de la persona, entidad o colectivo que recibe el Racimo de Oro, suele aparecer, casi inevitablemente, la misma pregunta: ¿Y qué ha hecho este por Trebujena para merecerlo?”.

Y es una pregunta que nos permite recordar qué significa realmente este galardón.

Porque, como me gusta repetir cada año -aunque todavía haya quien no lo haya entendido-, el Racimo de Oro es mucho más que una distinción local.

Es una distinción que nace en Trebujena, sí, pero que mira mucho más allá de nuestras fronteras. Se concede para reconocer el esfuerzo, la entrega, la trayectoria y el compromiso de personas, entidades y colectivos que, desde diferentes ámbitos -social, humano, económico, cultural o cualquier otro-, han contribuido al crecimiento y al prestigio no solo de Trebujena, sino también de Andalucía, de España y del mundo.

Esa es precisamente una de las grandes señas de identidad del Racimo de Oro: su vocación universal.

No premia únicamente lo cercano. Premia aquello que consideramos valioso.

No se limita a reconocer aquello que sucede dentro de nuestras fronteras, sino que pone en valor aquello que, desde cualquier ámbito y desde cualquier lugar, contribuye a hacer más grande, más conocida y más respetada nuestra tierra y los valores que representa.

Por eso, a lo largo de los años, este galardón ha distinguido a personas, entidades y colectivos muy diferentes entre sí, pero todos ellos unidos por algo esencial: haber realizado una aportación que merece ser reconocida y que trasciende el ámbito estrictamente local.

Porque el Racimo de Oro no levanta muros: construye puentes.

Puentes entre personas, entre generaciones, entre culturas y entre pueblos. Puentes que nos unen a través de la solidaridad, la cultura, la identidad compartida y el deseo de construir una sociedad mejor.

Y este año, si hay algo que podemos decir, es que no ha habido dudas sobre el merecimiento del galardón.

La elección de UPACE Sur responde al reconocimiento de una trayectoria y de una labor que habla por sí misma. Una labor que durante años ha trabajado por las personas con parálisis cerebral y otras discapacidades afines, por sus familias, por sus derechos, por su autonomía y por su plena participación en la sociedad.

Y si el Racimo de Oro reconoce aquello que merece ser proyectado y reconocido más allá de nuestras fronteras, UPACE Sur representa, sin duda, uno de esos valores de los que Trebujena puede sentirse orgullosa.

Porque su labor no solo transforma la vida de las personas a las que atiende. También contribuye a construir una sociedad más inclusiva y más consciente de que el progreso solo es verdadero cuando alcanza a todos.

Por eso, a ese extenso y admirable elenco de personas, entidades e instituciones que han recibido este reconocimiento a lo largo de los años, se suma hoy un nuevo nombre.

El Ayuntamiento de Trebujena, en sesión plenaria celebrada el día 29 de julio pasado, acordó conceder el Racimo de Oro 2026 a UPACE Sur.

Y creo que no existe mejor manera de explicar por qué UPACE merece este reconocimiento que hablando de las personas que dan sentido a su trabajo.

Porque hablar de UPACE Sur es hablar de muchos años de dedicación a las personas con parálisis cerebral y otras discapacidades afines, a sus familias y a la defensa de sus derechos, su autonomía y su plena participación en la sociedad.

Pero, sobre todo, hablar de UPACE en Trebujena es hablar de personas que forman parte de nuestro pueblo.

Personas que tienen nombre, historia, capacidades, ilusiones y mucho que aportar.

Hoy queremos nombrarlas.

Son:

Manuel Riverola Valderas: extrovertido, carismático y tranquilo.

David Núñez Rodríguez: Resolutivo, trabajador y válido.

Alfonso Fernández Benítez: Capacitado, sociable y tenaz.

José Luis Garrido Tirado: Tranquilo, trabajador y solidario.

Miguel Ángel Núñez Rodríguez: Entusiasta, responsable y manitas.

Juan Cabral Caro: Alegre, bromista y bondadoso.

Noelia Pulido Ángel: Tierna, amable y cariñosa.

María José Núñez Rodríguez: Coqueta, cariñosa y talentosa.

Loli Marín Núñez: Tímida, ordenada y disfrutona.

Juan Pedro Silva Carrasco: Intenso, dispuesto y capaz.

Manuel Francisco Troya Moreno: Generoso, introvertido y especial.

Cristina Alba Llamas: Aventurera, preparada y soñadora.

Abdala Breika: Tierno, amigable y simpático.

Cristian Moreno Alcaide: Educado, amistoso y bueno.

Inma Listán Martín: Risueña, amorosa e inquieta.

 

Ellos y ellas son una parte esencial de la vida del Centro UPACE Trebujena.

Y cualquiera que conozca nuestro pueblo sabe que su presencia no se limita a las paredes del centro.

Los encontramos participando en la vida de Trebujena.

Los hemos visto colaborar en la decoración de nuestras plazas y calles con motivos navideños, aportando su trabajo y su ilusión para hacer más especiales unas fechas que disfrutamos todos.

Los hemos visto en nuestro Carnaval, disfrazándose, participando y disfrutando del concurso de papelillo.

Los hemos visto en las Olimpiadas Escolares, compartiendo con nuestros niños y jóvenes y participando con su propio baile.

Y los vemos también en numerosas actividades sociales y culturales organizadas tanto por el Ayuntamiento como por los diferentes colectivos culturales, sociales y deportivos de nuestro municipio.

Y esto es importante.

Porque no estamos hablando simplemente de que Trebujena abra sus puertas a UPACE.

Estamos hablando de algo mucho más hermoso: UPACE forma parte de Trebujena y Trebujena forma parte de UPACE.

Sus usuarios no son espectadores de la vida de nuestro pueblo. Son protagonistas de ella.

Participan, colaboran, celebran, disfrutan y comparten con nosotros nuestras tradiciones y nuestras actividades.

Y esa participación es una de las mejores muestras del camino que se ha recorrido desde que el 9 de marzo de 2002 abriera sus puertas el Centro de Trebujena.

Un camino en el que la atención, el cuidado y el acompañamiento van unidos a algo fundamental: ofrecer oportunidades para que cada persona pueda desarrollar sus capacidades y participar en la comunidad en igualdad de condiciones.

Y detrás de todo ello hay un equipo humano.

Profesionales que cada día ponen sus conocimientos, su experiencia y su vocación al servicio de las personas.

Queremos reconocer a Casti Zambrano Andrades, Lolichi Gómez Hedrera y Antonio Pazos García, trabajadores del Centro UPACE Trebujena, por su dedicación y por formar parte de ese equipo que hace posible el día a día del centro.

Queremos mencionar también a Irene Caro Andrades e Isabel Gómez Marín, profesionales del Centro de Atención Infantil Temprana, porque la atención y el acompañamiento comienzan desde las primeras etapas de la vida.

Y queremos tener presente igualmente a Manuel Núñez Caballero, cuyo trabajo contribuye, desde una tarea quizá menos visible, a que el centro pueda desarrollar cada jornada su actividad en las mejores condiciones.

Y, por supuesto, detrás de todos ellos están las familias.

Familias que acompañan, que confían, que luchan y que encuentran en UPACE un apoyo fundamental. Familias que saben que no están solas y que cuentan con profesionales que, además de preparación, ofrecen algo que no aparece en ningún currículum: sensibilidad, cercanía y humanidad.

Por eso este Racimo de Oro no quiere reconocer únicamente los servicios que presta UPACE Sur.

Quiere reconocer la huella que ha dejado en Trebujena, pero también el valor de una labor que trasciende nuestro municipio y que representa unos principios de inclusión, participación y respeto que merecen ser reconocidos mucho más allá de nuestras fronteras.

La huella de quienes acompañan.

La huella de quienes trabajan.

La huella de quienes cada día superan dificultades y alcanzan nuevas metas.

La huella de quienes hacen de Trebujena un pueblo vivo.

Porque una comunidad es verdaderamente fuerte cuando todos sus miembros tienen un lugar en ella.

UPACE Sur representa precisamente eso: participación, convivencia, superación, solidaridad y compromiso.

Por todo ello, el Ayuntamiento de Trebujena considera que pocas entidades pueden representar mejor los valores que simboliza nuestro Racimo de Oro.

Un reconocimiento que hoy se entrega con orgullo, pero también con cariño y con profundo agradecimiento.

Porque hay premios que se conceden por lo que alguien ha conseguido.

Y hay otros que se conceden por lo que alguien representa para los demás.

UPACE Sur representa la certeza de que todas las personas tienen algo que aportar y que nuestra sociedad es más rica, más completa y más humana cuando cuenta con todos.

Y ha llegado el momento de hacer entrega de este reconocimiento.

Invito al escenario al alcalde de Trebujena, Ramón Galán Oliveros, y a las dos personas que recogerán este galardón en representación de UPACE Sur: Antonio Pazos García, en representación del Centro UPACE Trebujena, y Rocío Domínguez Bartolomé, vicepresidenta de la Fundación y presidenta de la Asociación UPACESUR.

Y antes de ceder la palabra al alcalde, queremos que este momento sea también protagonizado por quienes dan sentido a todo lo que hoy estamos celebrando.

Por eso, invitamos a subir al escenario en este momento tan especial a Manuel Riverola, David Núñez, Alfonso Fernández, Luis Garrido, Miguel Ángel Núñez, Juan Cabral, Noelia Pulido, María José Núñez, Loli Marín, Juan Pedro Silva, Manuel Francisco Troya, Cristina Alba, ⁠⁠Cristian Moreno, Casti Zambrano, Lolichi Gómez, Alicia Pruaño, Isabel Gómez y Manuel Núñez.

Porque este Racimo de Oro es para UPACE Sur, pero, sobre todo, es para las personas que hacen posible UPACE cada día y que ya forman parte inseparable de la vida de Trebujena.

Ahora sí, con todos ellos aquí, cedemos la palabra al Sr. Alcalde de Trebujena y proceder a la entrega del galardón.

Enhorabuena, UPACE Sur. Y gracias por formar parte de Trebujena.